El presidente venezolano Nicolás Maduro saluda a simpatizantes durante una manifestación afuera del palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el viernes 28 de octubre de 2016. El domingo 30 de ese mismo mes, algunos miembros de la oposición comenzaron una reunión con el gobierno en un intento para desactivar la crisis política en el país con acompañamiento del Vaticano. La oposición ha intensificado su campaña para obligar a la salida del mandatario. (AP Foto/Ariana Cubillos)

CARACAS, Venezuela (AP) — El gobierno venezolano y la oposición anunciaron el sábado unos acuerdos preliminares para intentar conjurar la profunda crisis política y económica del país, pero siguen sin pactar una salida definitiva.

Entre los consensos alcanzados están el desarrollo de nuevas elecciones en el estado Amazonas para seleccionar a los tres diputados de ese territorio ante la Asamblea Nacional, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) destituyera a los inicialmente elegidos por supuesta compra de votos.

Acordaron también respetar la autonomía del legislativo venezolano, por lo que partes avanzarán «en la superación de la situación de desacato (en la que se encuentra) la Asamblea Nacional» tras un dictamen del TSJ. Esta medida ha anulado y dejado carentes de toda vigencia y eficacia jurídica los actos legislativos del congreso venezolano, de mayoría opositora.

Los anuncios los hizo monseñor Claudio Celli, mediador designado por el Vaticano, tras leer ante reporteros las conclusiones de la segunda reunión plenaria del Diálogo Nacional y en la que convergieron los representantes del oficialismo y de la opositora Mesa de Unidad Democrática, además del secretario general de Unasur, Ernesto Samper.

Monseñor Celli dijo que también hubo acuerdo en citar al espacio idóneo para nombrar nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral que sustituirán a dos que culminarán su mandato en diciembre próximo.

Las partes se regocijaron especialmente por haber encontrado medidas para combatir con prontitud el desabastecimiento de medicamentos y alimentos que azota al país y que ha generado revueltas en las calles.

Este es precisamente uno de los condimentos más severos de las crisis económica de Venezuela, cuyo aparato productivo está acabado por la caída de los precios del petróleo y los galopantes niveles inflacionarios.

Finalmente, los representantes de la oposición informaron que habían conseguido construir acuerdos respecto a las «liberaciones de personas detenidas». Pero no entregaron detalles sobre este anuncio ni precisaron a quiénes exactamente cobijaba ese acuerdo.

Las conversaciones continuarán en los próximos días para discutir otras demandas de la oposición.

El diálogo entre el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición ha sido promovido y liderado también por los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Martín Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de República Dominicana.

Las conversaciones están marcadas por la desconfianza: muchos adversarios de Maduro temen que se trate de una maniobra dilatoria para aliviar las presiones sobre él, cuya popularidad cae cada vez más rápido.

De hecho, en el pronunciamiento de este sábado la oposición dijo que insistirá en la reactivación de un referendo revocatorio contra el mandato del presidente Maduro.